lunes, 8 de junio de 2009

Baby trash

Es el pseudonimo de alguna chica que tenía vergüenza de usar su nombre para el libro que escribió y publicó.
No se lo compren.
Ni aunque cueste 10 pesos en el super, tengan 20% de descuento y lo saquen de la plata destinada a productos de limpieza anque alimenticios.
No lo vale.
Mejor dos latas de atún. O las toallitas ayudín que vienen con lavandina. De verdad. Confien.
Es malisisisiismo.
Yo ni les cuento como se llama el libro porque me da vergüenza.
En mi defensa digo que además del precio, estaba escrito por una chica de 35 años, periodista.
Lo hojee y vi lugares que a veces frecuento o conozco.
Me llamó la atención.
Pense, quizás veo como otra escribió un libro y me da una idea...
No. Ninguna idea.
Pero bueno a mi me gustaría trabajar de periodista en algún medio y escribir un libro. Caí en la trampa.
Pero que mal libro. No da ni para diario íntimo.
Esta escrito por una persona con un exeso de autoestima importante.
No importa que tan linda e inteligente sea, su autoestima es demasiada.
Aclaro, no me gusta la gente con autoestima en cantidades excesivas.
Si una autoestima correcta, no es necesario la falsa humildad.
Si sos tan linda y tan inteligente, no hay necesidad de decirlo tanto, se va a notar.
O acaso en el Coran hay camellos? Me dijeron que no.
Uf, este libro tiene 200 páginas cortitas, pero resulta interminable.
Esta separado en capítulos cortisimos. Uno por pibe que se mando.
A modo de introducción a las historias cuenta que no le gusta el cine norteamericano. Solo el cine europeo, y le gustan mucho los libros, y no le interesa la plata. Da la sensación de pura pose, la cual sería más apropiada para un teen.
Pero encima, todo lo que cuenta después, lo contradice, y si bien podría llegar a ser ser divertido, que fue lo que pense cuando lo compre, carece de creatividad.
Sus descripciones se repiten una y mil veces, lo que cuenta es siempre lo mismo y siempre aburrido, porque si, se nota que se acosto con cientos, pero si lo vas a usar para un libro, tal vez haga falta un poco más de observación para no caer siempre en: es el más lindo, sus ojos azules, o sus ojos negros, sus musculos, su metro noventa... Como la miran y le dicen que es lo más.
Basada en el libro, yo digo: mucho ruido y pocas nueces.
Baby, definitivamente trash, ahora escitora...

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