Hay épocas en las que estoy tranquila y no pienso en todo lo que me compraría.
Siempre me compraría algo, pero a veces no me compró, y está bien. O no hay ningún objeto de deseo, o hay tantos, que pienso y pienso cual adquirir hasta que finalmente se me pasa y no adquiero ninguno.
Hace unos días que estoy adquiriendo los objetos de deseo.
No me puedo contener. O porque de verdad lo necesito, o porque es una oportunidad, o porque después tal vez no lo consigo...
Ya se que el "de verdad" es relativo. Que si viví hasta hoy sin el objeto puedo prescindir de él. Pero hay objetos que hacen el día a día más confortable y valen la pena.
También hay objetos que en cambio, no modifican en nada el día a día, son un capricho, o una fijación, nose. En mi caso, estos objetos suelen ser los bolsos, carteras y derivados como billeteras.
Ya había decidido no comprarme billetera. Sobretodo, porque me había comprado un bolso recientemente y porque ese día mi santa madre iba a unicenter a por una pollera para mi, que vi el día anterior, no compre y después temí no conseguir cuando "la necesite" y me arrepenti.
A modo de defensa explicó, que muchas veces me pasó que pienso tanto, que para cuando me decido, el objeto en cuestión se agotó ! Me paso con las All Star de cuero negro y me fui hasta pilar y ni así las encontre, también me paso otras veces, pero ese fue el que más recuerdo, por lo que las busque, y porque termine con las de tela, a las que a pesar de todo les tome cariño.
Dentro de todo, no hice locuras, ni arruine mi economía, ni la de L, pero esto tiene que terminar.
Pero sigo queriendo muchas cosas.
Donde están mis 147.8 millones de euros ? Por favor. Urgen!
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario